martes, 1 de noviembre de 2016

Otoño

Hace tiempo que no vienes a llover
y tengo la tierra seca.
La verdad es que me he acostumbrado a los almendros
y ya no quiero frutos.

En todos estos meses te he evitado,
como quien elude la vida desde polos opuestos,
como quien desconoce la unión de sus dos caras.

Me gustaría llenarte de metáforas
en una naturaleza que se viste 
como si fuera persona.
Y quizá lo seas
porque sólo yo te entiendo.

Y en todos estos meses
me he sentido afortunada
He visto de cerca la magia
He sumado sin contar con fechas
que privan del disfrute
Y he sumado momentos sin rendir cuentas,
sin pretender que lo entiendas.

En este tiempo también he sido libre
He volado entre las nubes y...
No se está tan mal
A veces son frías,
pero donde hay sol no caben gotas
Y la potencia de la luna
vence al espesor de las nubes.

A veces creo que no existes
y que sólo eres un fantasma
que he creado para hablarme
a mí misma.

Por eso te escribo en todos los tiempos
En pasado, presente y futuro
Porque nunca sé si te he encontrado
o si ya lo estoy haciendo.
Pero soy tan cobarde
que no te miro a la cara
por no verme al espejo.
Así que aquí te espero,
como un niño inquieto aguardando a que vengas y me digas:
- Contigo el invierno aceptó su derrota.

lunes, 13 de julio de 2015

Cuántas veces

No te conozco,
ni te he visto,
y siquiera sé si existes.
En realidad no me hace falta,
y en cambio sé tu nombre.

Cuántas veces habremos pregonado
que queremos por encima de nuestras posibilidades.
Cuántas veces tendré que clamar al infierno
que dejes de ser fuego para no quemarme.
Cuántas veces nos habremos cruzado sin saber
que quizás en otra vida
seguiremos siendo dos desconocidas.

Todavía no lo sabes,
pero eres el antídoto de mi posible cura.
Puedes pensar que estoy loca.
Te doy permiso.
Pero estoy cansada de verte y que no me veas.

Todavía no lo he captado,
pero me has dado más calabazas
que veces te he imaginado.
Por eso, porque sé que me has oído,
sólo quiero que imagines que yo también existo.

Quiero pregonar que nos queremos
por encima de nuestras posibilidades
Quiero que me enciendas y te quemes conmigo
Quiero que te cruces y no me dejes ir.

Porque puedo ser un trotamundos,
pero también el rodamundos de tu vida.

lunes, 27 de abril de 2015

Dulce locura

Tu segundo y mi minuto
danzaban un armonioso tic-tac.
Mas llorar a la distancia
ahora sigue otro compás.
¿Acaso no lo ves?
Que la unión ya no es la fuerza
sino la lejanía de la verdad.

Que el miedo es el motor del mundo
y la mentira su única función.
Jugar con el azar ya no es tan divertido
y con el corte de las alas
si has de dormir has de soñar.

Que el sueño a veces se hace anhelo
Y yo sueño.
Sueño que duermo y juego con tu pelo,
que si no mientes yo no tengo miedo.

Que con el desamor viene el amor
Como el latido con la vida.
Que si pienso me hago hoguera
con el vaivén que tienes por caderas.

Así que tranquila, yo respiro y tú suspiras.
Pero hay que hablar menos de amor
y hacerlo mucho más.