No te
conozco,
ni te he
visto,
y siquiera sé
si existes.
En realidad no
me hace falta,
y en
cambio sé tu nombre.
Cuántas
veces habremos pregonado
que queremos
por encima de nuestras posibilidades.
Cuántas
veces tendré que clamar al infierno
que dejes de
ser fuego para no quemarme.
Cuántas
veces nos habremos cruzado sin saber
que quizás
en otra vida
seguiremos siendo dos desconocidas.
seguiremos siendo dos desconocidas.
Todavía no
lo sabes,
pero eres el
antídoto de mi posible cura.
Puedes pensar
que estoy loca.
Te doy
permiso.
Pero estoy
cansada de verte y que no me veas.
Todavía no
lo he captado,
pero me has
dado más calabazas
que veces te he imaginado.
que veces te he imaginado.
Por eso,
porque sé que me has oído,
sólo quiero
que imagines que yo también existo.
Quiero pregonar
que nos queremos
por encima de nuestras posibilidades
por encima de nuestras posibilidades
Quiero que
me enciendas y te quemes conmigo
Quiero que
te cruces y no me dejes ir.
Porque puedo ser un trotamundos,
pero también
el rodamundos de tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario