jueves, 19 de diciembre de 2013
Hablemos de ti y de mí: con B de bélico, con V de veraz
No hay ansia despierta
Ya es invierno y no me avivo
¿Y qué si sólo duermo?
Si la distancia es ausencia contigo
y el presente es presencia sin ti.
Pero el tiempo perdido
no ha acabado conmigo
y el silencio de ayer
hoy no ha logrado vencer,
así que hablemos...
Hablemos de ti,
del veneno del mundo,
de fuego y de frío,
de afecto y embuste.
Hablemos de mí,
de la escoria de nadie,
de flor y de otoño,
de amor y verdades.
Razón no la hay
pues tu causa es insania
y la mía, la de ser, está lejos de ser.
Y el corazón... ¡Ay! Siquiera existe.
Hablemos de ti y de mí,
hablemos de alguien mejor
pues si hablo de mí, hablo de escoria
y si hablo de ti, no hablo de nadie.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Ella...
"Un día apareció ella. Ella, que lo hizo todo sin saber que lo hacía. Ella, que todo lo cambió sin querer. Ella, que me ha hecho sufrir como nadie. Porque la he llorado, como siempre se llora, a demasiada distancia. La he llorado por el futuro que ya no tendremos, por ese pasado que dejamos pasar. Y la sigo llorando por lo que pudo ser, incluso por lo que nunca será.
Porque a veces la vida no da segundas oportunidades, pero sí se pueden echar de menos amores que jamás han ocurrido. Se pueden añorar situaciones que no llegaron a pasar.
Además, si nunca te ha ocurrido es que nunca has querido por encima de tus posibilidades.
Porque yo prefiero soñar e intentarlo, caer y levantarme cuando pueda, sin prisa".
viernes, 16 de agosto de 2013
Esta es la historia de una nube infame:
alguna vez fue correspondido,
que las cegadoras nubes nunca existieron
y que jamás lanzaron cristales de hielo.
tan hermosa que caí.
Ahí siguió, la toqué,
tan húmeda que lloré.
Aquí está, la siento,
tan fría que me estremezco.
abrió sus alas y entre sus gotas
y cristales el rayo apareció.
Y ahí quedé yo, inundado,
de este maltrecho harapo que
al fin aprendió a ser vil,
que ahora sabe que el sol quema,
la luna es inalcanzable para él
y que el color de las nubes
siempre fue el gris.
allí donde el mar pueda sanarme
donde mi humedad se confunda con el agua,
pero sin olvidar que sus gotas
son fruto de nubes y no sólo de una,
sino de un cielo de nubes.
sábado, 13 de julio de 2013
No creo, no veo
A veces sueño que es posible,
pero despierto y es eso, mi utopía
pues de la añoranza no pasará
y si te quiero no sabrás.
¿Será sol? ¿Será luna?
¿Osará acaso ser nube?
No lo sé, no lo creo
Esta vez no lo veo.
Son las ganas de huir, de permanecer
Es el deseo y la indiferencia
El paso del tiempo y la impotencia
Es la necesidad que nos domina.
Sin musa ni dueño
sin ganas ni sueño
No hay daño ni herida
no hay beso ni mimo
¿Cuál es mi causa de afecto?
No quiero sentir las nubes si no es contigo
No quiero notar el frío si tengo tu abrigo
Sólo quiero dormir y dejar de soñar,
despertar y saber que este sueño es realidad.
viernes, 21 de junio de 2013
M3J
Cuerpos inertes que poder tocar
Sumisos alados parecen hablar
Cuatro epitafios me dicen adiós
¿A dónde volaron las almas de Dios?
Del todo a la nada,
de vivir a soñar.
Es un estigma que viene y se va
Es la vida que no volverá.
Palabras de fuerza de quienes se van
simbolizan las ganas de querer hablar,
su cara y sus manos poder besar
y llenarse de vida del brío que dan.
Arriba el anhelo, abajo las penas
pues quienes sin ser lograron vencer.
Abajo la duda, arriba la fe
pues hoy prometí que os encontraré.
Del todo a la nada,
de vivir a soñar.
Es un estigma que viene y se va
Es la vida que no volverá.
martes, 12 de febrero de 2013
¿Qué se siente al ser amado?
No aguanto más golpes
Sólo quiero saber,
qué se siente ahí en las nubes.
Quiero sentir esa pericia,
sensación que no cesa,
me atrapa y tiene presa.
Pero dime, ¿qué se siente al ser amado?
Es cierto, lo olvidaba,
sólo son leyendas
De esas, de las que mienten,
de las que no valen nada.
Una vez más estaba errada.
Eran sólo promesas
De esas, de las que hieren,
de las que no valen nada.
Es la guerra del desamor,
aún conservo la cicatriz,
pues aquella vez me prometió:
Estoy aquí para hacerte feliz.
sábado, 2 de febrero de 2013
Dirección abismal
Como una timorata se escapó
Pobre, era desdeñosa y pasajera.
No supe decir que no y
me enredé con su vapor frágil,
con su húmeda mirada.
otras en cambio sea luna,
me pierdo si su luz no me guía.
deseo de un amor cristalizado
Mientras en mí vive la vaga ilusión
de que algún día tendré su mano.
que ahora vaga esperando
un astro que llegue y le conceda la calma.
martes, 15 de enero de 2013
Reflexiones nocturnas y caducadas
Creo que no es necesario jugar con la gente, ni utilizarla, ni manejarla al antojo de uno. Somos los mismos seres, seres humanos, y no aprendemos que el mismo dolor que le causamos a algunas personas nos lo puede causar otra a nosotros mismos. No está bien que creemos una ilusión a alguien, hacerle sentir como en el cielo en el momento en el que lo necesita, después tratar de hacer como si nada se hubiera hablado y luego volver a crear la ilusión para que al cabo de los días decidas que no, que es mejor que olvidemos. ¿Que olvidemos? ¿De verdad piensas que eso se puede hacer?
¿Y tú qué? ¿Qué me pasa contigo? ¿Por qué me engancho y me engancho? Claro, ahora no puedo despegarme. Te tengo cariño, te quiero a mi modo y quiero que lo intentes. En estos momentos es pedirte mucho, lo sé, pero volvemos a lo mismo... ¿De qué cojones sirve que te traten como reina si después no lo van a volver a hacer? ¿Para qué crear el ansia, alimentarla durante un efímero tiempo y después pretender que ese ansia desaparezca sola? No espero nada, ni de ti ni de mí, aunque se me haya creado una vaga ilusión. A pesar de ello, sigo mirando la pequeña pantalla con cara de imbécil aunque lo que esté haciendo sea leer agua pasada o aunque en esos instantes me hables de ella y me digas que no sabes nada. Yo me pregunto qué tienes, qué me ha hecho caer... Me encanta escuchar mi móvil vibrar porque muchas veces tú eres la responsable de ello y otra vez me vuelve la sonrisa tonta. No sé por qué pero cuando lo hace de madrugada y no eres tú no me despierto, pero si eres tú los párpados se me abren de repente, y eso que es imposible que sepa si eres tú o si es un mosca. Odio que me digas que me echas de menos y que quieres verme, bueno, realmente me encanta que me lo digas, pero lo odio porque nunca ocurre realmente. ¿Es mejor dejar de hablar? No, porque nos gusta tanto que lo pasaríamos mal. ¿Pero qué coño hago yo? Me quejo y con razones, todo lo que quiera, porque la vida es una y la mía es mía, no de nadie, y debo ser yo quien decida por mí. Yo ya he decidido que quiero intentarlo, pero sólo eso. Tú no decides nada y todo esto es por hablar sin pensar y por dejar que pase mucho tiempo entre el "quiero besarte" y el día en que supuestamente queramos hacerlo. Lo sé, soy imbécil y lo tengo asumido, pero soy así y si no, no sería yo.
Ahora ya ni creo, ni pienso, sólo deambulo y espero con ilusión pero sin esperanzas.