La mente arde
Son días de reflexión
En realidad arde el corazón
por el amor que lo colmó
pero que un día se resintió
Los abrazos se quedaron en un mirador
Las miradas cómplices hacían sombra
a las velas de alrededor
mas se ahogaron en aquel puerto
Como tantos proyectos…
Ahora quedan dudas negadas
Sin mayor interés
Pero capaces de empañar una velada
y amenazar romances
Quedan mensajes sin remitente
Te quieros vacíos
Silencios que se hacen eternos
Necesidades de espacio
que van más allá de lo físico
Que obedecen al egoísmo más rancio
Es probablemente el modo más necio
de empañar la felicidad
Y todo por los fantasmas
que no dejan ver más allá
(Pero tranquila amor,
tenemos las armas suficientes
para saltar el badén
y gritarle al mundo entero
que no nos van a vencer).