No hay sueño dormido
No hay ansia despierta
Ya es invierno y no me avivo
¿Y qué si sólo duermo?
Si la distancia es ausencia contigo
y el presente es presencia sin ti.
Pero el tiempo perdido
no ha acabado conmigo
y el silencio de ayer
hoy no ha logrado vencer,
así que hablemos...
Hablemos de ti,
del veneno del mundo,
de fuego y de frío,
de afecto y embuste.
Hablemos de mí,
de la escoria de nadie,
de flor y de otoño,
de amor y verdades.
Razón no la hay
pues tu causa es insania
y la mía, la de ser, está lejos de ser.
Y el corazón... ¡Ay! Siquiera existe.
Hablemos de ti y de mí,
hablemos de alguien mejor
pues si hablo de mí, hablo de escoria
y si hablo de ti, no hablo de nadie.