Hay personas vitamina
que merecen una segunda oportunidad
Pero también auténticas minas
que no conocen la sinceridad
Dos caras tiene la moneda:
la que presume de lo que no es
y la que lo intenta de verdad
Las hay que joden sin miedo
De madurez ausente y razón voluble
carita mona e insensatez enérgica
Que les importa el qué dirán
más que lo que les hace vibrar
Las hay que dan palos de ciego
De sazón vigente y bondad insoluble
alma cándida y corazón prudente
Que sienten, respiran, palpitan…
se dejan llevar
Hay quien cree que da una oportunidad
cuando la acaba de dejar pasar
Y hay quien la da
y no lo tiene que recalcar
Hay personas perdidas
a quien no vale la pena buscar
Y si vienen solas
que se alejen sin más
Porque eso, querida, ya iba a pasar
Que no eres alguien deslumbrante
¿O es que no te ves?
Que sólo fue un instante
Y que cuando osciles
entenderás que ya partió mi tren
Pero calma, no desistas
La historia es pendular
y el tiempo pone a cada una en su lugar